VARIOS COMERCIALES:
Para que no vayan a decir que no les dije...
En alguna platica que bajo unas cervezas se daba salió el ocurrente que grito
"¡òra ca...nijos, de una vez el que tenga mañana menudo, avise, no vaya a salir conque me andaba buscando y no me encontró, 'orita diga!!!
Ocurrencias de este tipo carácterizan a mi pueblo.
Hoy invito a las asociaciones
Club Tende,
Asociacion Ciudadanos Unidos por Tendeparacua. A. C. y a los que tuvieran una feria extra a donar una computadora NET BOOK (valor aproximado de 3600 pesos) para los muchachos que viven en Tende y que estan estudiando el nivel preparatoria.
Yo, por medio de ustedes los que hacen esta página donaré una. Si es el caso que solo se tenga la que les comento se rifará entre los muchachos.
A todo aquel que vea estos mensajes, por ejemplo la persona que dice que le deje la página al club, favor de comunicarlos.
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PARA TODAS LAS PERSONAS QUE QUIERAN VER EL VIDEO DE LOS TOROS
DEN CLIC A LA FOTO PEQUEÑA
PRIMERO DE ENERO 2012
Qué tal paisanos, cómo anda esa buena vibra allá por donde quiera que se encuentren, quiero imaginar que este fin de año se la pasaron de maravilla. Ojalá que todos sus propósitos se cumplan en el presente.
Tendeparacua, a través del tiempo, ha delegado una serie de acontecimientos a las nuevas generaciones, que le han dado su propia identidad como pueblo y que esto ha servido para que sus habitantes conserven sus raíces en los diferentes lugares por donde transitan.
Es un verdadero deleite escuchar comentarios de esos paisanos que, por lo general radican en la Unión Americana, donde con orgullo muestran a los amigos lo que Tende produce, consume, practica y vive. Cuando se tiene el privilegio de tratar con esas personas, se siente algo por dentro, que no se puede plasmar en una crónica como la actual.
Las costumbres y tradiciones más comunes que encontramos en esta temporada del año, se pueden mencionar las siguientes: dentro de la gastronomía típica, encontramos el pozole
que por lo general es de maíz de color, en el Estado de Michoacán, pero en la zona costera, lo preparan de maíz blanco.
Aprovechando de que estamos hablando de este platillo tan singular de México, sería interesante hablarles de cuáles son sus orígenes. De acuerdo a la investigación realizada, podemos decir que este platillo se remonta a la época Prehispánica y que en la lengua indígena náhuatl, recibía el nombre de “pozolli”, ya traducido quiere decir: “espumoso”. Según una de tantas historias y sacado de internet
[1]
“Cuenta la leyenda que en marzo de 1530, luego de vencer a los indígenas, el español Nuño de Beltrán de Guzmán (versión en ingles)entró a Tonalá, donde fue recibido por la Itzoapilli Tzapontzintli y sus cortesanos con danzas y un suculento pozole. Se dice que este conquistador se acercó a la olla pozolera, vio que en el maíz había restos humanos, por lo que iracundo quebró la olla con su espada, conminado a la reina y a los Tonaltecos a ya no volver hacer el pozole de carne humana.”
Otra de las historias, narrada por
Fray Bernardino de Sahagún (
versión en ingles), en la Historia General de las cosas de la Nueva España, menciona:
“que en las ceremonias en honor a Xipe Tótec, Nuestro Señor Degollado, se cocía maíz con carne de los prisioneros muertos por ordenes del Emperador Moctezuma, a quien se le daba un pedazo de dicha carne, porque era la mejor forma de comerse a un Tlaxcalteca.”
En la misma fuente se dice que la carne que se le ponía al maíz para el pozole era de xoloitzcuintle, una raza de perro domesticado y criado para consumo humano.
De acuerdo al cambio de las nuevas generaciones, este suculento platillo ha ido variando en su elaboración. Algunos han sustituido la carne de cerdo, por carne de pollo, otros, han preferido prepararlo con camarones.
En cuanto a las diferentes formas de acompañar este platillo, también se cuenta con una gran diversidad de verduras, que en los diferentes estados y poblaciones de México se hace uso, por ejemplo: en el poblado de Tendeparacua, Michoacán, el maíz de este platillo es de color y se le pone chile rojo en su cocimiento, para comerlo es acompañado de repollo, cebolla, chile de árbol asado, venas de otros chiles, orégano y por supuesto su chorro de limón.
En el Estado de Guerrero, al pozole le ponen salsa verde de tomate y en algunos lugares del mismo estado le agregan sardina enlatada, también le agregan chicharrón de puerco, aguacate y huevo cocido.
En algunas partes del Estado de Oaxaca le ponen champiñones.
En el Estado de Jalisco, es similar al de Michoacán.
En el Estado de Colima, la preparación es similar, a diferencia de que es maíz blanco y no le ponen chile guajillo.
Hablando de los buñuelos Tendeparacuenses, estos también tienen sus propias características, sobre todo porque con esta golosina no puede faltar su atole blanco de maíz.
Otro de los platillos que no falta en esta época de navidad y año nuevo, es el delicioso menudo. Hay que hacer una aclaración en cuanto al nombre de este platillo, ya que en otros lugares, como en el Distrito Federal es conocido como "pancita". En este platillo también existen algunas diferencias en su preparación en las diferentes poblaciones de Michoacán y en el país. En el centro de Michoacán, se prepara con chile guajillo, para darle es tonalidad de color rojo, en la parte norte del estado, por lo que corresponde en la costa, es blanco, lo mismo sucede en el estado de Colima. Incorporando al estado de Sonora, allí lo preparan con granos de maíz. En cuanto a su consumo, existe el mito de que es un platillo es especial para después de una noche de parranda; realidad o fantasía, solamente aquellos que han podido hacer su comprobación.
Sin duda que después de haber ingerido alcohol, este platillo cae muy bien, mayormente si va acompañado de su chile bien picoso, sus tortillas recién hechas y una bebida bien fría, de preferencia una cerveza, o porque no con una olla de atole blanco bien calientito. No puede faltar una buena cantidad de cebolla, orégano y su chorro de limón.
En Tendeparacua existen algunas pequeñas historias donde se hace referencia a este platillo. Me permitiré comentar una que circula mucho en este bello pueblo: resulta que andaba un señor deambulando ahí por el barrio del Jagüey, este fue abordado por el señor Juan Silva, el señor Juan ha tenido una chispa muy peculiar para dirigirse a las personas, el cual al ver el estado físico de nuestro protagonista, le dice: “_¿Oye fulano, ya almorzaste?, el cual contesta, sin dejar de poner una cara de compasión, _no Juan, todavía no. Juan, que para eso se las gasta bien y bonito, le dice: ay tu fulano, te invitara a mi casa a comer un menudito, pero te puede hacer mal porque andas crudo.” Claro que no era cierto de que Juan Silva tuviera menudo, así es su forma de ver la vida.
El menudo tiene su historial, pero en este momento nada más les diré que una de las hipótesis es que puede ser oriundo del Estado Michoacán, Jalisco o Guanajuato.
En estas fiestas no podían faltar las famosas carnitas, otra de las botanas que abre el apetito al menos hambriento.
En Tendeparacua existen personas que son expertas en la preparación de las famosas carnitas, aunque nadie del lugar se dedica a su elaboración con fines comerciales, siempre que preparan es porque son requeridos en las muchas fiestas que organizan las personas que vienen de la Unión Americana. Si nos referimos al Estado de Michoacán, está considerado como uno de los mejores en la preparación de este platillo. Cuando hablamos de carnitas no podemos dejar de mencionar a la Ciudad de Quiroga, esas que se venden en una de sus plazas. Ahora que si nos vamos un poco más al Suroeste, o al Este encontramos las de Santa Clara del Cobre, Uruapan, Morelia; al Oeste encontramos las de Sahuayo. Otros le adjudican el origen de este platillo al poblado de Tepatitlán Jalisco.
También es común encontrar en esta temporada, personas que elaboran tamales, en este producto encontramos una gran variedad: tamales de carne, mejor conocidos como tamales de chile, estos son los más requeridos en esta época del año, aunque es importante hacer mención de las otras variedades, como: corundas, uchepos y temblorosos.
Con respecto a las corundas, también existe una pequeña historia: en aquellos tiempos en que la pobreza era muy marcada en nuestro querido Tende. Vivía una pareja con varios hijos, éstos sufrían mucho en cuanto a la comida. Un día que no tenían para comer, le dice la esposa al señor: -oye viejo, hoy no tenemos nada que comer, el cual responde sin ninguna preocupación: -Un día tú me dijiste que sabías hacer tamales de ceniza, por qué no te haces unos de esos. La mujer le recuerda: viejo, para hacer los tamales de ceniza también se requiere el maíz y es lo que no tenemos.
Haciendo una aclaración para las personas que no los conocen: se les dice de ceniza, porque en su preparación se utiliza la ceniza para darle un sabor muy peculiar a este tamal. Por ello de la confusión del señor.
Ya iniciando más o menos en lo que corresponde al orden de lo que se pudo observar y de lo que nos dimos cuenta, quiero decirles que el día treinta de diciembre la Organización “Fundación Tende” realizó un buen jaripeo, donde se jugaron algunos toros de la región con jinetes del poblado de Tecacho, Michoacán. Lo que corresponde a la asistencia a la plaza “Amigos Unidos”, fue bastante aceptable, digamos que una tercera parte de la plaza fue ocupada por los aficionados al jaripeo, principalmente gente del mismo pueblo. Hay que felicitar a esta organización por su gran esfuerzo por seguir invirtiendo tiempo y esfuerzo en estos eventos.
Quiero decirles que el buen amigo de Gera hizo excelente conducción de este jaripeo, ahí lo vimos en los palcos utilizando su mejor léxico jaripellero dándole a la narración de lo que allí sucedía. Muy bien por Gera. Y mientras nuestro amigo hacía su trabajo. En los tendidos del Cerrito una amiga se arreglaba las uñas, la otra observaba el desarrollo del jaripeo. En cambio allá en frente unas señoritas le echaban un ojo a la banda, y el toro hacía su jugada, los charros se aprestaban para echarse su pial.
Para el día treinta y uno, la organizacion Ciudadanos Unidos por Tendeparacua A. C. radicada en el D. F. convocó a todas las persona para que participasen en la ya tradicional carrera, que como es costumbre se llevó por las principales calles del pueblo. En esta carrera se dieron cita los chilangos, correderos que año tras año participan, más otros que lo hicieron por primera vez. La competencia estuvo muy amena.
Cabe mencionar y admirar con que profesionalismo los participantes han enfrentado este evento. Haciendo unos tiempos extraordinarios. Demostrando que los años no afectan en lo más mínimo. Mientras los competidores hacían el recorrido, las personas que apoyaban con los puestos de abastecimiento, preparaban las bebidas hidratantes, allá en el barrio de la “Barranca”. Al igual que el año anterior, Jaime Hernández y Joel, hacían todo lo posible por atender a los sedientos corredores. En eso estaban cuando pasó el Joven Primo Barajas haciendo un gran esfuerzo, ya que uno de su tenis arrastraba la zuela. Todo esto sucedía en la esquina de Tío Marcelino. Mientras allá en el barrio del Jagüey, los familiares y demás espectadores esperaban la llegada de los corredores.
México, es un pueblo consumidor de tacos. Si hablamos de porcentajes, podemos decir que un 100% ha consumido en su vida este rico platillo y, en Tende no podía ser la excepción. Nuestro pueblo cuenta con personas que tienen buena mano para la preparación de tacos de cabeza y en estas épocas decembrinas no podían faltar, sobre todo al final de los jaripeos, donde la gente se aglomera alrededor de los puestos donde se venden los taquitos de cabeza, y cómo no, si muchos vamos al jaripeo sin comer y después de haber ingerido unas cervezas el hambre se vuelve insoportable, por ello se escucha a la mayoría decir: -Jaime, échame diez, y por allá a otro que dice: _yo quiero ocho y el otro que dice: échame otros cinco. Un cordial saludo a todos nuestros famosos taqueros.
El barrio de la barranca se vio muy movido en cuanto a los festejos, como ya viene sucediendo cada año, hasta eso que muy bien coordinados en los días, esto para no entorpecer las invitaciones. Quiero decirles que panza hace falta para asistir a todas las convocatorias, hubo menudo, pozole y unos deliciosos tacos de cabeza en la casa de Juan Barajas Barajas, mejor conocido en la página de Tende por JBB. Una noche fueron preparados en la casa de su papá y otra, para ser más exactos el 31 de diciembre por la noche, en su casa. A través de esta crónica un saludo a él y a toda su familia, una por haber sido incluido en la invitación y la otra por la buena organización y atención a los invitados. Un cordial saludo para Rumaldo o Romualdo y Primo que anduvieron apoyando en la organización. Saludos a las hermanas de Juan, así como a las hijas, por la buena atención.
Mientras engullíamos una buena cantidad de tacos con esas riquísimas salsas y una que otra cuba o cerveza. Al ritmo de la mandíbula y al compas de la melodía “Caminos de Michoacán, interpretada por la banda de Tendeparacua, “La Risqueña”, conocida ya en varios lugares de la región. Esos chavos que a pesar de ir iniciando ya tienen un buen repertorio. Felicidades muchachos, hay que seguir superándose para que un día estén en la cúspide, haciéndole compañía a las bandas famosas.
Ya más entrada la madrugada nos fuimos a la casa de Marcelino Hernández, chico, a organizar un intercambio de regalos, entre la familia Hernández y la familia Cervantes, pasando un rato muy ameno con un ponchecito calientito
El día primero del año, la gente se preparaba para darse un buen baño, comer y arreglarse para estar listos al jaripeo.
Para su servidor, uno de los momentos más emocionante, es la llegada de las “Chinas” a la Plaza de Toros. El corazón se me llena de gozo, al oír esa melodía que les marca el ritmo a estas señoritas, para que de una manera cadenciosa hagan el recorrido hasta el ruedo. Hay que ver la alegría de los acompañantes, aunque un poco fatigados, por la cuesta, pero sin dejar de bailar voltean a ver a las personas que desde el “Cerrito” o del graderío les echan “vivas” y porras. Felicidades a los acompañantes y esas señoritas por deleitarnos esos momentos tan especiales. Seguir con esta tradición es algo que no puede tener comparación. Ver los colores patrios en la vestimenta de las “chinas”. Apreciar esos sombres charros, símbolo y orgullo mexicano. Mirar a los charros llegar en sus caballos equipados de todo lo indispensable. Aplaudir cuando un jinete hace todo el esfuerzo por quedarle a ese toro, sabiendo que su vida depende de un hilo, pero ahí está presto a dar lo mejor de sí. Eso, sencillamente no se compra con nada.
Igual que todos los años había que estar prestos a la llegada de las “Chinas” al ruedo. Vivir los momentos antes descritos, para después dar una pausa mientras caporales preparaban el cajón, desde donde saldrían los primeros de la tarde.
El animador con los ganaderos y jinetes realizando la rifa de qué jinete montará a cada toro. Nuestros amigos de la barra atendiendo y preparando cada uno de los cartones que pronto serán consumidos, por toda esa afición, que mientras observa y comenta un sinfín de acontecimientos y de tantas cosas que han dejado de decirse por un buen tiempo.
Mientras el momento se acerca de apreciar la primera monta, la Plaza de Toros, empieza a poblarse de espectadores, buscando el mejor de los lugares. Unos buscando a los amigos de antaño, otros buscando el lugar más seguro, o aquellos que buscan un lugar medio discreto para no verse obligados a consumir cerveza; quizá otros buscando estar cerca del amor de sus amores; los de fuera tal vez buscando a sus paisanos, para tener con quien compartir opiniones.
Por fin escuchamos al animador que hace el llamado de los jinetes para realizar la presentación y hacer la “Oración del jinete”, donde se hace una petición al Señor para que en el transcurso del jaripeo todo salga bien y por supuesto hacerles saber del toro que van a montar.
En el ruedo, las personas encargadas de ofrecer los cartones de cerveza, caminan y gritan al mejor postor, invitando a que se compren una bebida refrescante, que poco a poco hará que el organismo adquiera ese brío que provoca el alcohol.
Y así sale uno a uno de los toros, de ese pequeño espacio, llamado cajón, donde se lleva una verdadera proeza de actividades: unos metiendo al toro, otros poniendo pretal, verijero, corneras; otros tratando de colocar al toro en posición, para que este salga al ruedo a tratar de quitarse de sus lomos al jinete que le hace daño con sus espuelas que le ha enterrado en sus ijares. Y ahí cerca del cajón, ganadero y jinete, cada uno por su lado revisando que todo esté bien.
Que podemos decir de los espectadores, unos sentados, otros parados, esperando que inicie eso por lo cual nos desplazamos bastantes horas, tratando de retener cada buen momento para después tener que poder contar a los que por algún motivo no pudieron asistir.
¡¡¡Puf!!! Por fin sale el primero, desafortunadamente para todos, demasiado toro para ese jinete, pero más adelante vendría la recompensa. Excelentes montas, de jinetes del estado de Jalisco, pero el que verdaderamente se echó al publico a la bolsa fue un jinete del Estado de Colima, “El picho”. Afortunadamente para el público, a este jinete le toco montar dos toros seguido y que toros, felicidades “Picho”, de esos jinetes se requiere en cada jaripeo en los ruedos, ojalá sea un ejemplo, para todos aquellos que le quieren ver la cara al público.
Cuando el sol se ocultó el frío y el aire que llegaba del Norte penetraba hasta los huesos, pero oso no desanimó a los espectadores, porque fueron apareciendo los abrigos: chamarras, gabanes, cobijas…
Al final del jaripeo, y como ya es una costumbre, se hizo la quema del torito de luces, dándole un toque muy interesante a la culminación del día primero de enero.
Día dos, de igual forma, hacer los preparativos para estar listos al jaripeo, claro que con los mismos ánimos, aunque un poco maltratados por los excesos, aunque ya entrada la tarde estos excesos van desapareciendo por la alegría desbordante y por las cervezas que van desterrando las desveladas y las crudas de varios días.
Nuevamente plaza al tope, aunque hay que decir que no estuvo la aglomeración que otros años, quiero imaginar que fue por la ampliación que le hicieron a la plaza de toros. Qué bueno que ya los aficionados pudieron observar el proceso del jaripeo con más comodidad.
Los toros del segundo día también estuvieron excelentes al igual que los jinetes que mostraron actitud ante portentosos animales. Mucho ánimo en los graderíos. Las cámaras haciendo su función, para que todo quede ahí gravado. Parientes y amigos festejando los buenos momentos.
Las ganaderías presentadas los dos días fueron: día primero, toros del Rancho “Chelelo”, amenizando la banda “Santa Rita”.
Para el día dos. Toros de Jorge Rodríguez, así como toros de Tiripitío y de Santiago Undameo, amenizando la banda Michoacana de Ichán.
Querido paisano más o menos eso fue lo que sucedió en nuestro Tendeparacua, en estas fiestas pasadas, ojalá que con la presente hayas vivido o revivido estas formidables fiestas, saludos a todos a todos.
Salvador Cervantes Robles.